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jueves, 5 de mayo de 2016

A esta hora estábamos llegando a Guadalajara

"¡Es que va a ser difícil 
que volvamos hacer como antes del viaje, 
esto es un viaje de ida y
aunque no nos movamos 
nuestra cabeza trabaja distinto!"
Hernán Denk

A esta hora estábamos llegando a Guadalajara, muy acalorados después de las 3 horas de viaje en carretera y un poco de tráfico ciudad, paramos a comprar nuestro nuestros intercomunicadores que unos meses después quedarían arruinados en una tormenta en Nuevo México. 
Así fue el comienzo, todos los nervios, las despedidas, la incertidumbre, la emoción. Sabíamos que queríamos llegar lejos pero no sabíamos todo lo que el camino nos tenía preparado. 
Bautizamos la aventura como Aqui&Ahora: Abriendo Caminos pero no sabíamos que sería el mas grande reto aprender a vivir de esa manera. 
Salimos acelerados, como si la meta fuera llegar y no disfrutar el camino. Pero el camino y la ruta son sabios y nos lo mostraron conforme fuimos recorriendo los kilómetros. 
Gastábamos mucho al principio y tuvimos que aprender a usar nuestros recursos de forma inteligente para que nos alcanzara para todo el año. No sabíamos realmente lo que implicaba tener una cuenta con dinero pero proyectar los gastos a muchos meses hacia adelante y mas sin saber a ciencia cierta lo que costaba la gasolina, hospedaje, alimentos, visitas, etc. 
Aprendimos a pedir ayuda; a pedir hospedaje, a dormir en el campo, en el suelo, bajo una mesa de billar, en un mini sillón los dos; a cocinar en una hornilla de gas y comprar en los mercados y supermercados por raciones pequeñas; a pasar frío y sudar como nunca, a manejar mojados, secos, helados, acalorados, cansados; a no bañarnos o a darnos baños de avioncito; a hacer amigos en el camino y que hoy son los mejores; a tomar decisiones para seguir pero también aceptar que a veces el camino no deja seguir y está bien. 
Muchos nos han preguntado ¿cómo les fue? y respondemos ¿cómo te fue a ti el último año? Haciendo un recuento del viaje nos fue realmente bien, tuvimos un accidente que nos mostró que el camino lleva su ritmo y las caídas son parte de la vida para poder levantarse y seguir. Pero estamos vivos y eso es una bendición pues muchos hermanos moteros se nos adelantaron en el camino viviendo su propia aventura. 
No tuvimos ningún problema con aduanas o autoridades, mas allá de los trámites normales de entrar a un país. No dimos ninguna mordida y solo nos pidieron una que al final pudimos resolver sin caer en esa práctica. No nos robaron nada aunque si perdimos varias cosas. 
Dejamos muchas cosas del equipaje y nos hicimos de otras aprendiendo a viajar ligeros y con lo estrictamente necesario. 
Vimos lugares mágicos, dormimos en sitios extraños, comimos lo que jamás habíamos probado, bebimos mucha cerveza y vino, hablamos, lloramos, nos reímos, danzamos, filosofamos, dijimos estupideces, nos peleamos, nos reconciliamos y nos amamos en cada sin irnos a dormir si había algo pendiente. 
Aprendimos a extrañar, no solo a la familia y amigos, sino a cada persona que nos cruzamos en el camino y con quien compartimos. 
Aprendimos el valor que tiene una calca o un parche en la chamarra, una bandera. El valor tan trascendente que tiene el saludo motero. La honorabilidad de los motoclubes, las redes de apoyo en especial Riders Internacional que hoy es un sueño en México pero sobre todo la hermandad que existe como soporte entre aquellos que montamos en dos ruedas. 
Aprendimos a manejar en pareja y en equipo para tener mayor estabilidad de la moto, a rezar en silencio para cruzar los vientos y los ripios interminables, a confiar en nuestra intuición y a darnos ánimos cuando ya las pilas estaban dando las últimas y a cantar a todo pulmón cada quien por su lado
Descubrimos que vale la pena viajar. Antes de salir nuestro amigo Rodrigo de Plan Pingüino nos dijo: "se van a sorprender de la cantidad de gente buena que hay en el mundo". Esa frase dice y significa más que cualquiera que hayamos escuchado alguna vez. 
Sin querer inspiramos a muchos que nos siguieron, pero también fuimos inspirados por cada uno de ustedes. Con muchos nos conocemos, con muchos no pero estamos unidos. 
Hoy tenemos la consigna de regresar al mundo todo lo que nos dio en estos meses, de compartir las aventuras pero mas allá de sembrar esas ganas de seguir adelante cuando tienes un sueño. Fácil no fue y no nos referimos al camino o a estar montados horas en la Kotowa. Sí, fue un reto físico pero fue mas mental y espiritual, muchas veces estuvimos a punto de autosabotearnos, de pegar la vuelta, de parar. Pero también nos dimos todo el ánimo y nos acompañamos en el camino, seguimos hasta donde para nosotros era necesario y llegó nuestro momento de volver. 
¿Lo volveremos a hacer? 
Ningún viaje será igual. Si nos aventuraremos de nuevo pero el camino será distinto, la gente será otra, la experiencia será nueva y la ruta tendrá nuevos retos para nosotros. 
¿Vale la pena? Sí, sin duda aprender a vivir en el ‪#‎aquiyahora‬ fue el mayor reto de todos y seguimos aprendiendo. 
Hoy estamos de vuelta en el hogar, pero nunca nos fuimos si al final el hogar siempre estuvo con nosotros y el calor se lo dieron todos aquellos con quienes compartimos. 
Fue un viaje inolvidable pero no será el único, no puede ser el único. Esta vida es un viaje y vale la pena disfrutar cada momento del camino. Al final de cuentas si de algo podemos estar seguros es que si tiene final pero jamás sabremos cuando...
"¡Es que va a ser difícil que volvamos hacer como antes del viaje, esto es un viaje de ida y aunque no nos movamos nuestra cabeza trabaja distinto!"  Nos lo dijo nuestro hermano Hernán Denk

Nuestra primera foto del viaje...antes de partir.



Nota al pie: ya viene la Kotowa, pronto iremos por ella y será una pequeña aventura más para traerla a casa.

viernes, 22 de abril de 2016

Crónica de un regreso a casa.

Me gusta más llegar que irme
pero más me gusta volver


Quitando la emoción de la llegada y estar ya en casa, hoy nos atrevemos a develar la tétrica historia de nuestro regreso. No todo fue tan sencillo como queríamos que fuera.

La última parte de nuestro viaje fue agotadora. Gracias a que pasamos 5 días maravillosos con nuestros amigos Alejandro y Eliana en Puerto Montt pudimos descansar y olvidarnos un poco de las carreteras y de nuestra querida Kotowa. Eso sí, le dimos su consentida pues finalmente después de miles de kilómetros pudimos comprarle su parabrisas alto y cambiarle la guarda de la cadena que habíamos dañado tiempo atrás. 

Saliendo de Puerto Montt decidimos irnos de corrido hasta Santiago precisamente para ya estando allá poder resolver lo del envío de Kotowa y ver como volveríamos. Lo hicimos en dos días. el primero de unos 600 kilómetros y el segundo de poco mas de 400 así que nuevamente agotados llegamos a casa de nuestra amiga Arianna quien nos recibió super cariñosa. 

El panorama de enviar la moto no era alentador, en el camino se nos cayeron unas 8 alternativas que teníamos ya que la mayoría de las navieras no operan carga personal así que llegando a Santiago teníamos la esperanza de poder hacer algo. 

Llegamos un jueves a medio día así que estuvimos descansando y mandando correos durante toda la tarde. Esa noche fue muy extraña. Sentados los dos en la sala del departamento empezamos a conversar sobre el regreso. Fue linda la charla pero complicada pues hablar de lo que realmente queríamos y poder compaginar en una sola decisión fue un reto. Regresar ok, pero cómo. Mandar la moto a Panamá, a Guatemala o a EUA, pues nuestra flamante aduana funciona de una manera un tanto absurda y llevarla a México implicaría una cantidad de gastos que no estábamos dispuestos a cubrir, dejar la moto y luego volver por ella, seguir por tierra hasta México con el tema de cruzar de Colombia a Panamá en donde igual requeriríamos de algún transporte para la Kotowa y nosotros volar o en velero. 

Nos quedamos hasta las 3 de la mañana sin llegar a algo específico y nos fuimos a dormir. En la mañana todo fue un poco diferente. Después de la llamada con nuestro amigo Luck para darle la noticia que no llegaríamos a su boda, como que algo se detonó. Claro la tristeza de no poder estar en un evento de los amigos y con la familia en tiempos difíciles complica todas las decisiones, ligado a las ganas de seguir viajando y llenándonos de experiencias.

Fuimos a visitar personalmente una naviera y la respuesta fue, si los apoyamos pero la próxima semana les damos las alternativas...Así que ahí estábamos, pensativos y dudosos y volvimos a casa de Arianna. No recuerdo bien en que estuvo eso probablemente se debe al impulso que tiene Aris de hacer las cosas lo que de repente movió todo y cambió los planes: vámonos, si VÁMONOS HOY!!

Viernes, una de la tarde hora de Chile y nosotros con ganas de estar en México al día siguiente. Llegó Arianna le comentamos la idea y nos dijo: VAYANSE tienen que llegar a esa boda!!! podíamos dejar la moto y dejar las cosas y decidir después que hacer. 

Así que ahi nos tienen a los dos buscando vuelos y vimos la luz, un vuelo salía de Santiago a la 1:50 am del sábado llegando a Panamá a las 6:00 am y conectaba a las 9:15 a México para llegar a las 12:40 pm a México y hasta teníamos la suerte que había un vuelo de la Ciudad de México a Morelia como a las 2:00 pm y llegar mas rápido a casa. Las cosas no podían estar saliendo mejor. 

El sitio de Copa no estaba funcionando bien así que hicimos la compra por teléfono, nos confirmaron el vuelo y nos dijeron que estaba todo OK. Así que felices nos pusimos a hacer el equipaje, dejamos todo acomodado en la Kotowa y esperamos a que diera la hora. 

Eso sí, jamás llegó el correo de confirmación pero como por teléfono nos dijeron que todo estaba OK, pues confiamos en que todo estaba OK. 

Nos despedimos de Arianna con quien no pudimos compartir mucho así que tendremos que volver a Chile pronto y nos fuimos al aeropuerto. Muy puntuales hicimos fila, ni equipaje traíamos así que no teníamos que hacer nada mas que registrarnos. Felices y emocionados por volver llegamos al mostrador y oooh sorpresa: 

Chica del mostrador: No están en el vuelo.
Nosotros: como, si tenemos el numero de reserva.
Chica del mostrador: ok, denme oportunidad y esperen por allá y revisamos. 
Nosotros: Uff que susto, OK

Pasaban y pasaban pasajeros, se iban las demás personas que atendían en los mostradores y nosotros ahi parados esperando que nos dieran respuesta, incluso ofrecimos ir a hablar a la oficina de Copa pero nos dijo la chica que no, que ahora lo revisábamos. 

Nos dio la 1 de la mañana y seguimos parados "por allá", nos llamó la chica y para no hacer el cuento largo, nos dijo que no podíamos volar porque no estábamos registrados en el vuelo, que nuestra reserva había sido bloqueada por una de esas áreas de las aerolíneas que existen para arruinar todo. 

Así que bueno, con la mano en la cintura y su sonrisa escueta nos dijo que no podíamos viajar y que además ya habían cerrado el vuelo. Ah bueno listo, ¿qué, nos vamos y ya? Se nos cayó el mundo... y parecía que la chica no tenía mayores ganas de ayudarnos. Nos decía que llamáramos a atención a cliente...si claro, a la 1 am y si nos despegábamos de ahí ella se iba. Así que no. Veamos opciones pues tenemos un problema (dicen que diciendo esto la otra persona reacciona, pero no, no fue le caso). Opciones: 

- Si está bloqueada la reserva, desbloquea: No puedo
- Véndanos otro boleto: Ok...mmm ahh no puedo porque no hay lugar en el vuelo de conexión Panamá-México.
- Les puedo dar primera clase (sabiendo que eso nos iba a costar joyas...¿bueno a ver cuanto cuesta?): mmm...si si hay lugar...ahh pero si es primera clase tiene que ser tooodo el vuelo en primera clase es decir desde Santiago a México y en el vuelo de Santiago a Panamá ya no hay. 
- Deme un boleto de Santiago a Panamá y ya allá yo veo que consigo para volar a México: No no puedo porque las regulaciones de Panamá dicen que si usted va al país, tiene que tener prueba de que va a salir, así que no puedo venderle solo ese. 

A todo esto agregarle las ganas de mentarle la madre a la chica que no hacía ni el mayor esfuerzo por apoyarnos y sabiendo que si lo hacíamos perdíamos toda posibilidad de resolver algo. Y sabiendo que si no llegábamos el sábado como lo teníamos planeado perdíamos el vuelo (ya pagado) de Ciudad de México a Morelia. 

- Véndame un vuelo para salir ahora y el de Panamá a México démelo para el domingo. 

Aris me volteo a ver con cara de eso no nos sirve...pero ya la chica estaba haciendo las reservas y bueno. La idea era estar en Panamá y ya allá ver que hacíamos pero corriendo el riesgo de quedarnos una noche allá. 

Nos subimos al avión con la moral por los suelos. Pusimos la película de "Los 33" y al poco rato ya estábamos los dos hechos un mar de lágrimas, no sabemos si por la película o por la tensión que estábamos viviendo con nuestro travesía. 

Maldormimos algunas horas y aterrizamos en Panamá a tiempo. Bajamos casi corriendo del avión y la ventaja de no llevar equipaje documentado ayudó a que a 15 minutos después estuviéramos en la fila de Copa para revisar opciones. 

Nos atendió una chica super amable, desafortunadamente nos dijo que por la hora no podía apoyarnos y teníamos que esperar una hora. Así que bueno, nos sentamos a esperar...de nuevo. 

Pasó la hora y nada, otra media y nada. La hora de salida del vuelo se acercaba y nosotros en incertidumbre total. Le rezábamos a todos los angelitos que nos ayudaran pero las cosas no era favorables. Nos llamó la chica y nos dijo que todo el vuelo estaba registrado y que era difícil tener lugar, pero que luego hay gente que a la mera hora no aparece y que de ser así podríamos volar. Así que nos mandaron a la puerta del vuelo a esperar a que alguien no apareciera. 

Subía y subía gente y nosotros ahí sentaditos esperando un milagro. Faltaban 10 minutos para que diera la hora de salida. 

En eso nos llama la chica del mostrador y nos dice, hay una posibilidad de que dos personas no se suban porque la policía esta hablando con ellos, sigan sentados. Volteamos y frente a nosotros dos policías vestidos de civil, parados junto a un hombre y una mujer. Se para el hombre y el policía le grita: siéntese que usted por lo menos en este vuelo no se va... una lucecita nos iluminaba un poco el camino. 

Pasa el tiempo, faltaban 5 minutos... y nada.

Nos llama la chica del mostrador y no pide los pasaportes, ufff lo logramos!!! No, nos dice la chica, solo quiero adelantar pero la policía aún no dice nada...tic tac tic tac...

Listo aborden ahh pero les va a tocar en asientos diferentes!!! Creo que los dos soltamos unas lágrimas de alegría y no nos cabía la sonrisa en la cara. 

El resto una gran historia. Llegamos a Morelia y ya nos estaban esperando para ir a comer unos maravillosos tacos del Infierno. Compartimos un poco con la familia, a algunos los tomamos por sorpresa...finalmente después de 10 meses, 7 días y 2 horas con 30 minutos y varios miles de kilómetros recorridos volvimos a casa. 

Ponernos tan elegantes fue toda una odisea...
Nota al pie: llegamos a la boda de Luck y Pau, nadie nos esperaba así que la sorpresa fue muy emotiva, pero esa es otra historia que contar...






jueves, 25 de febrero de 2016

Sentimientos de una copilota... @Aqui&ahora:abriendocaminos

Estos últimos días han sido los más rudos en las rutas, los vientos de 90 km por hora y las ráfagas de hasta 120, el frío intenso, la nieve, la lluvia, el polvo, el ripio, el cansancio acumulado y las despedidas de los amigos viajeros ha sido muy muy intenso .... una vez más me han movido y removido las emociones y sentimientos. Mi corazón adolorido se aprieta una vez más... 
Y hoy me pregunto ¿ es posible que esté triste muy triste y al mismo tiempo muy feliz ? ¿ es posible que mi corazón se sienta infinitamente expandido por todo el amor que ha recibido de todas partes y roto y dolido por las despedidas y la partida de mis seres amados? ¿es posible que tenga muchas ganas de volver y al mismo tiempo me de temor regresar y saber que ya no estarás ahí para contarte y comer contigo los domingos ? 
Nunca sabré si fue la mejor decisión la que tome, siempre estará ahí esa duda... Aun así lo hice, no sólo por mi, también lo hice por ti, lo hice por mis hermanos, lo hice por mis hijos y los hijos de mis hijos... ¿Por qué ? Porque lo poco a mucho que se de tu vida y de mamá, es que dejaron de hacer muchas cosas por los deberías y también hicieron muchas cosas por los deberías, y así se alejaron poco a poco de sus pasiones eso que les gritaba que siguieran en la dirección contraria a lo que les indicaba la sociedad y el sistema. Y sé que tú lo sabías porque me pudiste haber detenido como normalmente lo hacías, me hubieras podido decir, no te vayas. Y tu mirada fue distinta, por primera vez lo note, tu corazón me estaba entregando lo más preciado para mí, mi libertad me aceptaste tal como soy sin alegarme sin cuestionarme, solo me dijiste cuídate mucho... 
Y después estabas siempre presente en mis pensamientos, en mi corazón de una manera extraña, algo totalmente nuevo para mí, el celular ya no sonaba porque ya no podías hablar físicamente, pero tú lo seguías haciendo ahora de tu alma a mi alma, entraste en lo más profundo de mi y te escuchaba en el silencio, mientras recorríamos Perú, Bolivia y Argentina en la ruta a pesar del ruido del viento, aún con el casco puesto y el ruido del motor... Te escuchaba y lloraba porque está voz me decía, sigue, sigue tienes que seguir no te detengas... Se valiente y continúa esta nueva historia y no podía entender, y aún no lo entiendo, como me diste fuerza para seguir avanzando, con el corazón roto, pero con mucha fe y esperanza... por momentos juraba que te encontraría vivo a mi regreso pero tú me decías que eso ya no sería posible y que aún así tenía que seguir avanzando. 
¿Cómo es posible que llore de tristeza y felicidad al mismo tiempo? ¿Será que al final todo es lo mismo?
Se dice fácil.... puedo ir a talleres, leer libros, ir a terapias y hasta las películas de Hollywood dicen la misma frase celebre "escuchaba tu alma, haz lo que te indique tu corazón, esa voz interna... " Pero en la vida real, ¿qué es eso? ¿Cómo sé que eso que siento es lo correcto? no escuchamos a esa voz porque no es nada fácil hacer lo que nos dice y preferimos el camino fácil. Esa voz es el desafío más grande, es el miedo más terrible ... Y mientras no te muevas te seguirá espantando, así que me moví y decidí seguir caminando con miedo y confianza a la vez, hasta que esa sombra se convirtió en luz y esperanza ... Fácil, te lo digo no es y nunca lo será, pero el resultado valdrá la pena y transitarlo te cambiará para siempre la vida misma, me llevo a vivir intensamente en el aquí y ahora !
Cada momento que descubría es el más bonito, cada kilómetro recorrido impactante por la belleza y majestuosidad, los amaneceres, los atardeceres contemplarlos como si fueran el primero y el último, que ese instante se quedara eternamente en mi, cada contacto con las personas se marcarán en mi corazón y entregarles lo mejor de mi. 
Todo vivido intensamente, sin nada que esperar y cuando eso pasa, lo que quiero llega sin complicaciones. Cuando agradezco lo que tengo, más regalos recibo del universo. Cuando bendigo a todo a mi alrededor, soy bendecida y colmada de abundancia.
Cuando honró y reconozco a las personas que me acompañan, más ángeles y maestros aparecen en mi camino para andar juntos. Cuando dejo de juzgar lo que no comprendo, me acepto a mí misma.
Por eso cada día estoy más convencida de dejarme fluir con la vida y tener la certeza que donde estoy es el lugar perfecto, para SER y para AMAR. 
¿Se puede al mismo tiempo SER y SENTIR la luz y la sombra? Darme cuenta que la sombra no es lo malo, lo obscuro, es simplemente lo que no alcanzó a ver por falta de luz. Y el milagro es cuando permito que lleguen las personas perfectas a iluminar ese pedacito de sombra que me daba miedo y descubrir que no hay nada a que temer, porque ahí también hay luz... Soy uno, con la esencia del universo, luz y sombra, y mi corazón se sana en la comunión contigo ... Somos UNO !!! 
Pd. Hablar de mi dolor no es fácil lo hago porque un maestro me dijo que una manera de sanar es compartir, y hoy quiero probarme... Gracias por escucharme
‪#‎aquiyahora‬ ‪#‎viajeenmoto‬

lunes, 17 de agosto de 2015

Tres meses y doce días de viaje...

Vivir un sueño cuesta mucho, 
pero cuesta mucho más no vivirlo. 
Aqui&Ahora: Abriendo caminos.


Tres meses y doce días de viaje.

Parece apenas que ayer cerramos la puerta de casa y partimos en busca de esta gran aventura, para descubrir que la aventura está en el día a día.

Hemos recorrido ya mas de 13 mil kilómetros, cruzamos uno de los países mas grandes del mundo de oeste a este, nos metimos al mar en el pacífico y en el atlántico. Hemos conocido mucha gente linda y nos hemos reencontrado con viejos amigos.

Los lugares que hemos visto algunos son espectaculares como La Isla del Espíritu Santo, el Gran Cañón y Sedona, en otros la comida es deliciosa como en Tijuana y en el estado de Luisiana, otros definitivamente se quedan cortos comparados con nuestro querido México como cualquier playa que hemos visitado hasta hoy de Florida.

En definitiva la experiencia no está en el lugar sino en lo que aprendemos antes, durante y después de un lugar.

Hemos recibido palabras geniales de amigos y familia que han seguido nuestro camino desde el inicio. También hemos conocido mucha gente increíble en el camino que nos han dado tips y nos han echado porras en esta odisea. Eso nos ha dado gasolina en el alma para seguir adelante. A todos gracias desde el corazón.

Personas increíbles nos han abierto las puertas de sus casas: Rodrigo y Deneb, Manuel, Jimena y Walter, Roger y Anita, Milly, Jenny, Max, Alexis, Carlos y Mathew, Danny, Doña Sofía, Enano y Nate, John, Ginny y Marty, Vicky, Tania y Luis. Sin duda compartir con todos ellos ha sido la mejor parte del viaje  y de una u otra forma nos hemos sentido como en casa y tanto a Aris como a mi nos ha costado mucho decir adiós. Sin embargo el camino sigue y sabemos que nos volveremos  a encontrar.

El viaje ha sido increíble pero agotador. Aprender a soltar y a dejar atrás cosas que no necesitamos, confiar en que todo se arregla siendo responsables de nuestro actuar y darnos cuenta que los sueños cuestan pero cuesta mas no vivirlos, lo hemos aprendido de forma no muy grata. Y por grato no me refiero a que ha sido malo, simplemente topes y baches en el camino.

Todo lo mágico y lindo de las fotografías que publicamos tiene un lado B. Ha sido agotador viajar, pasar horas sentados en una moto bajo el calor, no saber a donde vamos a llegar, no saber que vamos a comer, tener que tomar decisiones que afectan nuestro “itinerario perfecto”, pagar gastos que no contemplábamos, discutir por estupideces entre nosotros y tirar de vez en cuando unas lágrimas de incertidumbre y rabia han sido los grandes regalos de este viaje.

Si me preguntan si vale la pena viajar, la respuesta es SI. Sencillo no es, realmente es un mega pedo hacerlo. Bien dicen que hay que hacer planes para que Dios se ría de ellos y se encargue de cambiarlos. No tengo duda que la vida nos va poniendo las pruebas que debemos enfrentar para aprender aquello que nos hace falta para crecer.

No, no somos únicos, en si vivir es un desmadre y hay miles de personas viajando y no solo de forma literal sino viviendo cada quien a su forma. Cada día es un viaje y una aventura que vale la pena explorar y vivir al máximo. Y con esto no me refiero a tener una sonrisa de oreja a oreja las 16 horas que estamos despiertos e irnos a la cama con la mente tranquila. No. Hemos vivido días que no son para contar como la parte linda del viaje.

Cuando estuvimos en Nueva Orleans discutimos por un tema que de haberlo hablado en su momento nos habría dado un rato “mas” lindo en la ciudad. Sin embargo lo que aprendimos fue a pedirnos uno al otro y a entender como reaccionamos en situaciones que jamás habíamos vivido. No digo que no disfruté Nueva Orleans, pero disfrute mas la madrugada cuando Aris y yo discutimos y arreglamos el problema de hacía 12 horas atrás.

La vida abre y cierra puertas, abre aquellas por las cuales hay un camino sobre el cual aprender y aprehender y cierra aquellas por las que no es momento de transitar. Ahí es donde hemos vivido el gran reto de vivir. Hemos hecho corajes, hemos mentado madres, nos hemos tragado el orgullo. En nuestros planes estaba llegar a Colombia en Julio y hoy 17 de agosto, estamos esperando en el aeropuerto de Miami para salir.

Después de infinidad de trámites absurdos y gastos no considerados para el envío de la moto, pero del cual muchas personas que sin “tener que” nos han brindado su apoyo para seguir y continuar el viaje. Es ahí donde viene lo bueno, cuando sonreímos, cuando damos las gracias, cuando la gente nos pregunta que es lo que estamos haciendo y nos dan su aliento, cuando descubrimos un lugar y nos deja con la boca abierta, cuando comemos algo nuevo y es delicioso.

Aquí estamos, con ganas de seguir y con ganas de volver al mismo tiempo. Haciendo planes a futuro, viendo alternativas y tomando las cosas con calma. Y cuando digo con calma es que previo ya hubo algo que nos movió para enfilarnos de nuevo en el camino. Son los ciclos naturales: después de la tormenta viene la calma.

Viene una nueva etapa: Sudamérica. No sabemos que sigue, pero de lo que si estamos seguros es que estamos en el camino y estamos bien, juntos, contentos y con todas ganas de seguir.

Como dice Saavedra: “de eso se trata”


Gracias a todos por seguirnos y darnos su aliento y amor en esta aventura!!!

Nota al pie: nos vemos en Colombia...